Armoniza tus relaciones: pon límites claros


Hay algo que mejora tus relaciones de una manera sorprendente y es saber poner límites claros. Los límites claros le muestran al otro hasta dónde puede ir contigo, qué cosas aceptas y cuáles no, cuáles te gustan y cuáles no. Para poder mostrarle al otro cómo te gusta que te traten y qué es lo que tú mereces, es necesario que te conozcas a ti mismo, que te ames, aceptes y te apruebes incondicionalmente. Al conocerte puedes saber lo que te gusta,  lo que no te gusta, qué te hace sentir bien y qué no y así puedes aceptarte, sin tratar de ser diferente a como eres, aprobándote en un 100%.  Como estás todo el tiempo en relación contigo mismo, si quieres que el otro te trate como te gusta y mereces, empieza a tratarte bien, con respeto, valoración y reconocimiento y así es fácil enseñarle al otro a que te trate de la misma manera.

Las personas que no saben poner límites, no tienen esta claridad ya que vienen de familias disfuncionales donde  no aprendieron a poner límites de una manera sana y  no tenían un modelo claro de valoración, respeto y reconocimiento entre sus miembros porque tampoco tuvieron un modelo de personas que se amaran a sí mismas, por lo tanto estaban confusos y no entendían que primero estaban ellos, que sólo atendiendo sus necesidades, teniéndose en cuenta a sí mismos, y respetándose, podrían establecer relaciones sanas, basadas en el amor, respeto, valoración y reconocimiento, libres de culpa y de manipulación.

Poner limites te ayuda a que seas sincero contigo mismo y con los demás y que reconozcas tus propias necesidades y deseos,  que puedas decir con tranquilidad no quiero esto,  esto sí lo quiero, esto me gusta, esto no me gusta, me molesta tal cosa, lo que quiero es esto. Poner limites implica que pongas orden en tu vida, que sepas lo que quieres y que reconozcas que eres digno y merecedor de todo lo bueno, que tengas tus prioridades, que respetes tus espacios y tus tiempos, que sepas decir no cuando quieres y sí cuando quieres y que te liberes de la necesidad de complacer a los demás y te complazcas a ti mismo/a. Las relaciones se armonizan poniendo límites porque no vas a pasar por encima de nadie, ni vas a permitir que nadie pase por encima de ti, y tratarás a los demás con el mismo cuidado, aprecio y reconocimiento con el que te tratas a ti, sin acumular rabia porque ésta se acumula cuando permites repetidamente que pasen por encima de ti y recuerda que cuando permites que otro pase por encima de ti eres tú quien se está pisoteando a sí mismo al desconocer tus necesidades, sentimientos y deseos, así que poner límites hace que tu asumas la responsabilidad de tu vida sin echarle la culpa a los demás de tus decisiones. Aprende a amarte para que otros te amen y construyamos un modelo de respeto, valoración y reconocimiento para que podamos vivir equilibrados, en paz y en amor.

Ejercicio para poner límites claros

Vas a repetir mentalmente esta afirmación 21 veces cada día durante 21 días seguidos: “Yo (tu nombre) digo sí cuando quiero decir sí y no cuando quiero decir no, sin perder ni dañar el amor de las oras personas”. Inhalas y exhalas cada vez que la repitas, cuando inhalas estás incorporando ese nuevo pensamiento y cuando exhalas estás liberando todo lo viejo.




Comentarios