Si quieres cambiar es porque estás insatisfecho con algún aspecto de tu vida, hay algo que puede ser mejor. El cambio es un proceso porque es importante tener claro que vas a ir paso por paso, que para lograr un cambio, hay que ir poco a poco, vascambiando lo que te resulte más fácil y vas avanzando a un cambio mayor, más profundo para lo cual es importante la constancia y la perseverancia, cuando quieres lograr algo trabajas todos los días para eso y te visualizas como si ya lo hubieras logrado. Recuerda que una sola gota de agua que cae sobre el techo de una construcción, puede hacer una gotera si cae todos los días, igual tú puedes lograr lo que quieres si todos los días haces algo para conseguirlo. Si algo que te molesta está sucediendo en tu vida, recuerda que puedes salir de ahí, que es simplemente un reto que eres capaz de superar y que esa situación es tu maestro para darte cuenta de quien eres y de lo que puedes lograr, así que toma las riendas y ponte en acción.
No cambias para ser mejor de lo que eres, cambias para ser lo que realmente eres, el cambio es un encuentro contigo mismo/a, un auto reconocimiento, si estás triste, con miedo o con rabia es porque no te haz dado cuenta de quién eres en realidad y estabas pensando cosas equivocadas de ti mismo/a, estabas pensando que no eras lo suficiente, no hacías lo suficiente y no tenías lo suficiente. Cuando cambias te das cuenta que en realidad siempre has sido lo suficiente, haz tenido lo suficiente y haz hecho lo suficiente, y cuando logras esto te sientes feliz, pleno, el deseo de vivir se expresa con facilidad en tus acciones , tu vida comienza a fluir y tú comienzas a fluir con la vida.
Señales que te muestran que necesitas cambiar:
- Si te sientes estancado, que no puedes avanzar en tu vida.
- Si al despertar cada mañana te sientes cansado/a sin deseo de empezar tu día.
- Si durante el día decae tu entusiasmo y tu motivación.
- Si postergas las cosas que quieres hacer, que sabes que son importantes para tu vida y evitas hacerte cargo de ti mismo/a.
- Si te cuesta trabajo empezar cosas que sabes que son positivas para ti.
- Si empiezas a realizar esas cosas positivas pero terminas abandonándolas.
- Si te sientes con ansiedad, miedo, tristeza o rabia de una manera persistente.
- Si persistes en una mala relación, un trabajo que no te satisface o si no solucionas tus problemas de salud.
Recuerda que todo es susceptible de mejorar, venimos a este mundo para vivir felices, brillar y realizarnos como personas en todas las áreas de nuestras vidas: personal, afectiva, espiritual, creativa, laboral, económica, salud.
Estoy hablando de cambiar internamente de una manera consciente, ya que todo lo externo es un reflejo de nuestros pensamientos y sentimientos internos, el cambio es interno primero y después se refleja en la vida.
Pasos para cambiar:
2- Toma la decisión de cambiar. No importa cuánto tiempo lleves en la misma situación, decide salir de ahí, pide ayuda si la necesitas y haz lo que tienes que hacer, se perseverante y constante. Ten presente que cuando decides cambiar, no lo vas a poder hacer de una vez, sino paso a paso, por eso la paciencia contigo mismo/a es muy importante, sé amable y amoroso siempre contigo, no te forces a hacer lo que todavía no estás preparado pero recuerda que siempre puedes hacer algo, es mejor ir dando pasos pequeños hasta que lo logres. Te lo explico con un ejemplo, un trapecista tiene que empezar por las cosas más simples e ir avanzando paso a paso hasta que logre dar el salto mortal, por eso debe ser constante y ensayar todos los días un acto hasta que sea fácil de hacer, sólo así puede pasar a uno más exigente.
Cuando tomes la decisión de cambiar fija un objetivo por ejemplo puede ser: amarme, respetarme y valorarme, entonces ya sabes para dónde vas y centras tu atención allí, cuando dejas de tener dispersa tu energía y sabes qué es lo que quieres, entonces te sientes con fuerza y vitalidad porque recobras tu poder y dejas de hacer cosas que no te sirven, ni nutren, ni llenan.
3- Realiza los pasos necesarios para lograrlo, mira si necesitas cambiar hábitos, como podrían ser tener una rutina de ejercicio, comer más saludable, respetar tus horas de sueño y de descanso, pedir ayuda psicológica y comprometerse en el tratamiento, cumpliendo las citas y haciendo lo que hay que hacer; cultivar tu espiritualidad. Ten presente que todos los cambios pueden hacerse de una manera fácil, agradable y divertida. Toma la decisión de hacerlo de esta manera y mantén tu motivación siempre.
Cambiar es un viaje divertido, emocionante, que nos ayuda a recobrar nuestro deseo de vivir, que nos conecta con nuestra esencia y que nos permite conocer esos lugares fascinantes, bellos y desconocidos de nosotros mismos. Durante este viaje tal vez nos tropezaremos y nos caeremos, pero siempre vamos a ser capaces de levantarnos y salir adelante y como después de cualquier viaje, al regresar ya no seremos los mismos, nuestra visión será más amplia y podremos ver lo que antes era confuso con toda claridad. Prepara tus maletas para este viaje de conocimiento interior de auto descubrimiento y transformación
Dejar de evadir el hacerte responsable de ti mismo, es fundamental tomar la decisión de cambiar, ser consciente de que eres responsable de tu vida , dejar de echarte la culpa a ti mismo, a tus padres, a las circunstancias de la vida, puedes ser lo que tú quieras y llegar a dónde quieras sólo si te lo permites, no existen barreras, ni límites de edad, ni de preparación, ni de dinero, ni de ninguna clase.
El cambio es algo que toma tiempo y para lo cual hay que tener mucha paciencia, es paso a paso, escalón por escalón, intercalando momentos de actividad con momentos de quietud, es algo que no puede forzarse, es hacer y descansar, sin presionarse a sí mismo. A veces parece que aunque uno quiera no puede avanzar, entonces lo mejor es descansar y darle tiempo a que las cosas maduren, es como una cosecha, se abona la tierra, se siembra la semilla, se riega con el agua suficiente, ni más, ni menos, no significa que al echarle más cantidad de agua va a crecer más rápido, tiene su ritmo que no se puede forzar, una vez la mata retoña, hay que seguirla cuidando regarla, darle el abono suficiente, que reciba el sol, sin excesos, para que dé frutos. Igual somos las personas, para dar nuestros frutos es con paciencia, con constancia, sin exageraciones, siempre en el punto medio. Si te das cuenta que algo no está funcionando quiere decir o que no haz regado a la planta o que la haz regado en exceso, todos los extremos son viciosos.

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