Reflexiona un poco sobre tu vida, ¿eres feliz en este momento?, ¿te sientes a gusto con tu relación de pareja?, ¿te sientes a gusto con tu trabajo?, ¿cómo estás de salud?, en términos generales, ¿te sientes satisfecho/a con tu vida?. A veces pensamos que las cosas simplemente pasan y que no tenemos ningún poder sobre ellas, hay gente que dice que tiene muy buena suerte y otra que tiene muy mala. Cuando éramos niños, las cosas sencillamente pasaban y algunas de éstas pudieron ser duras y dolorosas para nosotros, así creímos que estábamos expuestos a que ellas, sin poder hacer nada para evitarlas. Es cierto que muchas cosas suceden y ya, en la vida pasa lo que tiene que pasar, no podemos controlar que un ser amado se enferme o se muera, eso es verdad, y sólo podemos confiar en nuestras propias capacidades para afrontar las situaciones.
Es cierto también que tú no decidiste por ejemplo, que tu papá llegara borracho a la casa y te maltratara a ti y a tu mamá, no puedes tomar ninguna decisión por, ni para otras personas , sólo puedes tomar tus propias decisiones, como una persona adulta y responsable de su vida. Puedes decidir por ejemplo, que independientemente de lo que haya pasado, de que te hayan maltratado, ya no vas a repetir más esa situación, puedes elegir perdonar a esa persona y escoger personas positivas en el presente. Puedes elegir salir de cualquier situación con la que no estés feliz, una vez que tomas la firme decisión de elegir personas, cosas y acciones positivas, la misma vida irá mostrándote el camino para ir haciendo lo que hay que hacer. Puede que ahí mismo que tomas la decisión de solucionar y salir de una situación problemática, instantáneamente no salgas de ésta, sino que sea el comienzo para hacerlo. A veces queremos que las cosas se den ahí mismo, sin dar los pasos necesarios para llegar a donde queremos.
Entonces decide pensar que eres una excelente persona, que mereces lo mejor y que vas a aceptar sólo lo mejor. Realiza las acciones coherentes para tener una vida feliz, en paz y abundante. No puedes pretender que tu vida sea tranquila, si por ejemplo aceptas relaciones con personas que no te valoran, no te dedican tiempo o están comprometidos/as con otra persona; o si por ejemplo tienes un problema de adicción a alguna sustancia, o si actúas sistemáticamente diciendo mentiras y manipulando. Cuando dejas de hacer las cosas que te hacen daño y/o dejas comportamientos o personas problemáticas, entonces empiezas a ver cambios positivos en tu vida. No se trata de echarte la culpa a ti mismo/a, ni tampoco a otros, se trata de reconocer tus errores y empezar a repararlos, también de corregir tu manera de pensar y dejar de creer que eres una mala persona, date la oportunidad de pensar bien de ti, de perdonarte y de realizar acciones que lo demuestren.
Recuerda que mereces infinitas oportunidades y la vida siempre te las da, la pregunta es: ¿las estás aprovechando o pasas en frente de ellas sin hacerles caso?, eres tú quién se da las oportunidades o se las niega, date el permiso de amarte y escoger sólo lo mejor para ti.
+57 320 334 17 45

Comentarios
Publicar un comentario